Tras la larga charla del Doctor Martínez con el padre de Diana explicando lo que pasó en la piscina, los dos caminan hacia la habitación de la chica. Como esperaban, está dormida. Nada más verla, a su padre se le puso un nudo en la garganta tras recordar a su mujer cuando estuvo en coma. <<Se parece tanto a ella...>>, piensa Paco. A continuación, el Doctor los deja solos.
- Hija... no me dejes, por favor, eres lo único que me queda... - llora su padre apoyando su cabeza sobre el pecho de la chica.
En ese momento suena un pitido, cada vez más deprisa. Paco no sabe qué hacer, mira a su alrededor tras haberse puesto de pie. Después, mira a Diana, que tiene los ojos abiertos clavados en el techo. Llorosos.
- ¡Diana! ¿Estás bien? -. Se acelera su padre a preguntar. -¿Qué necesitas?
- Doctor...me ahogo...- A Diana casi no se le entiende, vocaliza muy despacio, como si tuviera los labios dormidos.
- ¿Doctor? Diana, ¡soy papá! ¿No me reconoces?
- Pa....pá...
Pero Diana vuelve a cerrar los ojos. Su pulso está volviendo a la normalidad. En cambio Paco está muy nervioso. No duda ni un segundo más y va en busca de su Doctor.
Instantes más tarde, el Doctor informa que Diana está totalmente fuera de peligro. Que por el golpe que se dio con el borde de la piscina, es normal que esté algo confusa y mareada y que no reconozca a nadie. Pero hay una probabilidad del 100% de que Diana recupere pronto su memoria. Su padre y sus amigas deben tener paciencia...
- Chicas, son las 3 de la mañana. Deberíamos irnos a casa, descansar un poco y volver por la mañana, ¿no creéis? Diana está mucho mejor.. - sugiere Alicia mientras bosteza.
- Me parece lo mejor, yo estoy que me caigo... Llevamos aquí toda la tarde...- contesta Mery.
- Por mí, bien. - responde Antonella con cara de estar en embobada, en su mundo.
Hace unas horas, en el hospital
- Bueno...tuve relaciones con un chico.... y... no nos protegimos... Llevo varios días vomitando... a veces no me puedo aguantar... también estoy algo mareada y ... tengo miedo... - aclara Antonella avergonzada.
- Muy bien. ¿Cuándo tuviste el periodo por última vez?- pregunta el Doctor.
- ¿Se refiere a la regla? Bueno, hace.. dos meses que no me baja.
- Está bien. No te preocupes, ahora vamos a salir de dudas, ¿de acuerdo? Espera aquí un momento.
A Antonella le tiemblan las piernas. ¿Y si le han trasmitido una enfermedad? ¿Y si está esperando un hijo? Se muerde el labio inferior y suspira, cerrando los ojos e intentando no pensar. En poco tiempo sabrá la respuesta a todas sus preguntas. Pero está aterrorizada. Ella quiere ser madre, pero no ahora. ¡Sólo tiene 17 años! A punto de cumplir los 18, pero, aún así, sigue siendo una niña. Sus padres le dejan salir y no le ponen hora porque confían mucho en ella. Saben que ni bebe, ni fuma, ni se droga. Saben todo sobre hija. Pero ya le dijeron en su día: <<Mientras no nos des problemas y seas buena chica, te dejaremos hacer lo que quieras, siempre y cuando te lo merezcas.>> Pero el problema en el que está metida ahora, no tiene nada que ver con ella, porque lo hizo obligada.
Ese chico... no sabe ni su nombre, ni su edad, ni siquiera quiere acordarse de su cara. Se portó muy mal con ella... Primero intentó emborracharla y después, tirársela. Lamentablemente, el chico consiguió las dos cosas.
El Doctor vuelve con unos cuantos papeles en las manos. Antonella se ha puesto de pie al verlo entrar de nuevo en la oficina. Está más nerviosa que nunca. Le tiembla todo el cuerpo y siente ganas de vomitar otra vez.
- Relájate, Antonella. Aquí tengo los resultados.- dice el Doctor con una media sonrisa para tranquilizar a la paciente.
- ¿Estoy embarazada?- pregunta rápidamente la chica, con las manos sudadas.
- Es complicado...- dice el Doctor mientras revisa los papeles.
- ¡Dígamelo ya! Necesito saberlo... por favor.
- Sí, Antonella, estás embarazada... Vas a tener dos gemelos.- contesta el Doctor, con tono decidido. Aunque no se ha expresado como debía..
- ¿Qué? ¿Gemelos..?.- Antonella no da crédito a lo que acaba de oir. ¿Seguro que no se ha equivocado de papeles, el doctorcito?
- Bueno, ya te dije, es complicado... Ya que, no es muy seguro que puedas tenerlos... Verás, Antonella, lo más probable es que nazcan con una malformación o que... nazcan muertos... o que directamente, no nazcan. Su posibilidad de sobrevivir es muy baja... Pero, tengo que hacerte una pregunta, Antonella... ¿has tomado drogas alguna vez?
- ¡Claro que no! ¿Cómo voy a drogarme? ¿Está usted loco?.- Está enfurecida. Pero Antonella se para a pensar un momento. Recuerda que aquella noche, con aquel chico... tampoco bebió tanto. ¿Y si la drogó él? ¡Eso es! Para poder acostarse con ella...- Doctor, muchas gracias, tengo que irme. Mi mejor amiga está ingresada aquí, hasta luego.
Y Antonella sale pitando de la consulta. ¿Y ahora qué? Ya no llora, pero tiene unas ganas tremendas de matar a ese infeliz. Y a todos los que sean como él. ¿Se lo cuenta a sus amigas? Y a sus padres... ¿Cómo reaccionarán?
Holaaa!!! me pase por tu blog, lei tu historia y me ha gustaado mucho!! =)
ResponderEliminarVeo también, que empezastes el blog hace muy poquito, no?
Que sepas que te sigo. =) Pásate por el mio si quieres http://myfuckingsweetandbitterworld.blogspot.com.es/ y si te gusta sígueme.
Gracias y saludos!!
Hola!
ResponderEliminarMe ha enganchado muchísimo la historia. Estoy deseando ver el próximo capítulo.
Yo tambíen tengo un blog, si tienes un ratito pásate.
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Saludos.