12.7.12

Capítulo 3

Antonella empieza a sentirse muy mal. Los seis están esperando noticias sobre Diana. Desesperados, sin saber qué hacer. Para colmo, el padre de Diana no contesta al teléfono. Pobrecito, lo que le faltaba, su hija en el hospital ingresada tras el severo golpe que se dio en la piscina. De un momento a otro, Antonella deja de llorar y se queda quieta, sin respirar, mirando a un punto fijo del suelo y con las dos manos en la barriga. Le duele, le duele mucho, como nunca antes. Todavía no le ha contado a nadie lo que le pasa. Nadie sabe que está pasando por una etapa tan difícil, de la que, por una parte, se avergüenza.

Mery se levanta de su silla y camina hacia la de Antonella. Se sienta a su lado y la abraza. Nota que su amiga ni se inmuta.

-Anto, tranquila... Diana se pondrá bien. Tenemos que ser fuertes...-le susurra su amiga al oído, abrazándola.- Es mi culpa... es todo culpa mía... Dios...¿¡qué he hecho!?...Diana....-y se pone a llorar desconsoladamente.

Sin embargo, a Anto se le humedecen los ojos, sigue tocándose la tripa. Ya lleva dos meses así y cuanto antes, deberá tomar una decisión. Debe hacerse una maldita prueba de embarazo, por mucho miedo que tenga. Sabe que no es el momento porque Diana está ingresada, pero tampoco puede esperar a que pase más  tiempo. Lo más difícil será ir a denunciar su violación... No quiere ni recordarlo. Es algo que le marcó su vida para siempre.

Segundos más tarde, aparece un hombre con una bata blanca:

- Buenas tardes, soy el Doctor Martínez , ¿son ustedes familiares de la paciente Diana García?- pregunta muy serio.
- Somos sus amigas, Doctor, ¿está bien? ¿Podemos verla, por favor?- contesta rápidamente Alicia.
- Tranquilícense, está estable, pero debo hablar con algún pariente suyo.
- Hemos llamado a su padre, pero no contesta. ¿Podemos verla? Necesitamos verla... por favor...por fav...
- Señorita, ya le dije que Diana está estable, pero lamentablemente no puede recibir visitas, su estado sigue siendo delicado. Además, en estos momentos está dormida. ¿No tiene más família? Tíos... Abuelos...

En ese instante suena el teléfono de Alicia. "Padre Diana". Respira hondo y contesta:

- Señor García, soy Alicia, la amiga de su hija... Estamos en el hospital... Diana está ingresada... venga cuanto antes, por favor.- cierra los ojos, cuelga y los vuelve a abrir.

El corazón del hombre va a mil por hora. Maldice el momento en el que olvidó su móvil en casa. Coge el primer taxi que ve y acude al hospital donde se encuentra su hija. Está muy preocupado, desorientado. No deja de rezar ni un momento.


En ese momento, en el hospital, Alicia avisa al Doctor de que el padre de Diana está en camino. Antonella salta de la silla y va corriendo directa al baño, con una mano tapándose la boca y la otra, en la barriga. Sin darse cuenta, entra en el baño de los hombres y se choca con Roberto.

- Es el baño de los homb......- no puede terminar la frase ya que Anto acaba de vomitar justo en el suelo, al lado del chico.- Hey, ¿te encuentras bien...?
- Perdona, lo siento.... no pude aguantarme... Perd.......-y de nuevo, la chica vuelve a vomitar.
- Bueno que... yo... voy a avisar a alguien, ¿eh?... hasta luego...- sin decir nada más, Roberto sale en busca de ayuda.

Cuando Roberto llega a la sala de espera, se encuentra a todos de pie, rodeando al Doctor Martínez.

- Acaban de comunicarme que Diana se ha despertado. Pueden pasar a verla dos personas, pero sin alterarla. Está muy delicada.- Advierte el Doctor.
- Yo, por favor, tengo que verla..- ruega Mery. 
- Y yo, a pesar de todo lo que ha pasado entre nosotros.. Me sigue importando su salud.- confiesa Chris.
- ¿No se va a poner peor si entramos los dos juntos?- pregunta Mery.
- Bueno... me espero, entra tú primera, y después entro yo.




Minutos más tarde, Mery entra despacio a la habitación donde se encuentra Diana.

- Hola.... ¿Cómo estás, Diana?- pregunta despacio la chica,  con un tono de voz muy suave.
- Bien,... me duele la cabeza...¿por qué estoy aquí? ¿tú eres...?- pregunta Diana desorientada.
- Soy Mery, Diana. Tranquila... estás en buenas manos... sólo te diste un golpe en la cabeza, pero te pondrás bien, pequeña...te pondrás bien...- le dice mientras la coge de la mano.
- ¿Mery? ¿Qué Mery?... ¿Diana? ¿Me llamo Diana? ¿Por qué no recuerdo eso...? ¿Qué me pasa? ¿¡Qué me ha pasado?!- pregunta Diana casi gritando, alarmándose mucho.
- ¡Diana, relájate! ... ¡Doctor, Doctor! ¡Que alguien venga, por favor! ¡Doctor!
- ¿Qué ocurre? ¡Tranquilícese, señorita!- enseguida pregunta una enfermera.
- Es Diana,... Diana no se acuerda de nada. No me reconoce y... no sabe que se llama así.- A Mery le cuesta hablar, piensa que está todo perdido, y eso hace que rompa a llorar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Algúna palabra para mí? (: