- Por fin en casa... Nuestra casa, con nuestra cocina, nuestro baño, nuestro dormitorio, nuestro salón, nuestra terracita... ¡Y sin padres! - exclama ilusionada Mery, que acaba de dejar las maletas en su habitación.
- Sí, la verdad es que no me puedo creer que ya estemos aquí las cuatro, en un piso tan moderno y tan cerca de la Universidad.- afirma Antonella mientra se dirige al balcón. Las demás la siguen.
- ¿Y qué decís de la piscina? ¡Vamos a darnos el primer baño, que he visto a unos chicos bastante guapos ahí abajo, incluso uno me ha guiñado el ojo. ¿Estáis listas?- Alice es la más loca de las cuatro. Las demás se divierten al verla tan eufórica saludando a los muchachos con las dos manos.
Las cuatro amigas se dirigen hacia sus habitaciones para cambiarse y ponerse ropa de baño. Las cuatro, como siempre, pensando en sus cosas, planeando este último mes de verano antes de comenzar su primer año de Universidad. Lo que no saben estas cuatro chicas es que el futuro las espera impaciente, con muchas sorpresas, buenas y malas.
Mery es la más mayor. A sus 18 años ha viajado por casi todo el mundo, pero siempre ha estado acompañada por sus padres, que no han permitido que su hija se quedara sola por ahí ni un solo minuto. Es de família rica. Ni siquiera la han dejado tener novio , pero ellos no saben la cantidad de líos que Mery ha tenido desde que ha terminado su segundo año de Bachillerato, el que tuvo que repetir a causa de sus innumerables viajes con su família y su poco tiempo para estudiar. A pesar de ello, por fin ha aprobado todo y ahora está de camino a convertirse en una buena Maestra infantil.
- Hoy va a ser un gran día.- piensa mientras se coloca los auriculares y las gafas de Sol.
A pesar de que las discusiones entre ellas ya habían cesado, Mery y Diana todavía no se llevan bien del todo, todas lo han notado porque Diana no ha dicho ni una palabra desde que entró al piso. Está distante, ausente con todas, no está tan contenta como las demás. Ya echa de menos a su padre. Piensa que lo ha dejado solo y se siente culpable por ello. Ha sido su gran apoyo estos últimos años desde que fallecieron su madre y su hermano. Desde entonces ha estado así, apagada, sin ganas de vivir la vida siendo aún tan joven. Mery, Alice y Antonella le han intentado ofrecer lo mejor de ellas, y su novio Chris, la ayudó en todo lo que pudo. Pero el deseo y la borrachera de una noche, separaron a la pareja. Mery y Chris pasaron la noche juntos en la fiesta de fin de curso y eso, Diana, no se lo puede quitar de la cabeza.
Sin embargo, algo raro le ocurre a Diana nada más llegar a la piscina y es que, para su sorpresa, Chris está en el mismo edificio que ella, en la misma piscina, delante de ella. ¿Será casualidad o causa del destino?

Hola hola!
ResponderEliminarMe gusta mucho tu blog, me parece muy sentido y sincero todo aquello que escribes. Me seguire pasando, por supuesto
Espero que visites mi blog y me digas si te gusta, si no o si cambiarias algo
Un besito fuerte!